-Fumar favorece las relaciones humanas ("Hola, ¿cómo estás?, ¿fumas?), las profesionales ("¿Echamos un pitillo y llegamos a un acuerdo?") y las post-coitales ("Hacía tiempo...").
-Los menores no deben fumar antes de los tres años.
-Fumar perjudica gravemente la salud de pacientes que estén siendo intervenidos en quirófano con cirugía de alto riesgo. Sólo podrá fumar el anestesista.
-El tabaco es muy adictivo. Fuma sólo una cajetilla diaria el primer año, dos, el segundo, tres, el tercero...
-Fumar aplaca el flujo sanguíneo en los coléricos y eleva el tono vital en los decaídos.
Pues así estamos y, si Dios quiere, podemos llegar a estar mucho peor.