De cómo lo cotidiano supera las ideas preconcebidas
La eliminación de la deducción de vivienda, para que lo entendamos bien, consiste en que a partir de 2011 van a poner un impuesto del 15% sobre la compra de vivienda habitual que queramos realizar. Por tanto, que digan las cosas claras. O te das prisa o te sablean a impuestos. La cuestión es qué van a hacer con ese impuesto, ¿otro plan E(stafa)? ¿o acaso nos van a reducir los impuestos para compensar esta subida?
Si pensamos en un préstamo medio que pueda tener gente de mi generación, 1977, (200.000 Euros y 25 años por pagar y un tipo de interés medio que quede por pagar estimado en 3,50%, que seguro que será más), nos da una letra mensual de unos 900 Euros (según las calculadoras de hipotecas que hay en Internet). Esto implica pagar al año 10.800 Euros de letras. Si las paga sólo una persona se puede desgravar 9.000 Euros, si es entre dos, la totalidad. Si te puedes desgravar los 10.800, todos los años te van a devolver 1.620 Euros. Si eso lo multiplicamos por 25 años, la cantidad es de 40.500 Euros (aunque es cierto que económicamente no vale lo mismo el importe del primer año respecto al 25… salvo en deflación!!!)
Está claro que nos dirán que esa deducción la van a respetar, ya que nos compramos la casa antes de 2011. Eso es correcto. Pero en realidad muchos de nosotros hemos comprado nuestra primera vivienda, generalmente pequeña, con la intención de poder optar a una vivienda más grande si conseguimos que nuestra situación mejore. ¿Qué es lo que va a suceder en el momento en que queramos tener una casa mejor? Que tendremos que renunciar a lo que nos quede por percibir de los 40.500 Euros a los que tenemos derecho y nos tocará empezar a pagar a Hacienda en nuestras declaraciones.
Luego nos intentarán vender la moto de que la deducción es algo que pasa directamente de manos del estado a las constructoras, que son las que al final se llevan la subvención. Eso es falso y se estudia en primero de economía, ya que parte efectivamente implica reducción de precio por parte del vendedor, pero hay otra parte que se la come el comprador. http://www.aulafacil.com/Microeconomia/Lecciones/Lecc-8.htm
De hecho hace unos años la demanda superaba ampliamente a la oferta (y con lo que se denomina una curva de demanda inelástica). Esta rigidez implicaba que el vendedor estaba dispuesto a pagar todo lo que pudiese (y así nos ha ido), los precios subían y el subsidio sí que iba casi íntegramente a manos del vendedor. Queríamos comprar cuanto antes, por la expectativa de subida del precio de los pisos. Como los fumadores, no importa el precio de la cajetilla, sino poder fumar.
En cambio, la situación actual es la contraria. La oferta supera ampliamente a la demanda. La gente no puede comprar pisos. No tiene dinero. Nadie da créditos. Por tanto, los precios tendrían que bajar solos y fuertemente para poder casar con la demanda. Las constructoras tienen prisa por vender los pisos, pero los ciudadanos que tengan capacidad de compra tienen ahora más poder de negociación y son los que se beneficiarían de la deducción… Sin embargo parece que el gobierno quiere ayudar a las inmobiliarias (igual que hace unos años) y perjudicar a ese ciudadano ricachón que apenas supera los 1.000 - 1.200 Euros al mes y se quiere comprar su vivienda habitual, para proteger a la pobre inmobiliaria que quiere sacar su stock de viviendas. Ahora, el malvado ciudadano tendrá que apresurarse y volver a medir sus límites de endeudamiento (si se lo dan los bancos o si su familia le ayudan), para ahorrarse el 15% de las letras que pague.
En cualquier caso, tengo dudas de que hayan analizado bien el asunto. ¿Realmente la gente está esperando a que bajen los precios para comprar o es que no tienen forma de comprar un piso? La deducción es sólo por vivienda habitual, no por inversión, y la gente que quiere una vivienda habitual está con miedo a perder el empleo y sin nadie que financie. No se les está dando una ayuda ahora, sino que se está amenazando con un daño futuro. En cualquier caso, la confianza sigue estando por los suelos y el miedo por las nubes… y sin confianza y con miedo, nadie va a invertir. Si a esto le sumas que con la eliminación de la desgravación consideran que el precio de la vivienda va a bajar, estás invitando a invertir en un bien que se va a depreciar en el entorno de un 10%. Una gran medida para potenciar esa confianza.
Por tanto, a partir de 2011, si cobras más de 17.000 Euros brutos anuales, date por jodido (con 20.500, sólo verías la mitad). Eso equivale a 1.000 Euros netos al mes en 14 pagas, un sueldo que evidentemente te permite comprarte una casa hoy en día (además porque suele estar relacionado con un contrato temporal precario, con el que obviamente te dan la hipoteca sin dudar).
Conclusión: A corto plazo perjuicio para el ciudadano (pierde poder de negociación y compra más caro) y beneficio para las inmobiliarias. Tras 2011, perjuicio para el ciudadano y para las inmobiliarias y constructoras (los pisos son más caros) y beneficios para el gobierno (incremento de la recaudación)Por lo menos, al analizar la medida sé que a mí no me va a beneficiar en nada… No sé si a vosotros lo hará…