DECÍAMOS AYER... Una rosa
28/05/2009
ERÁ una Rosa, será un Clavel? Y la Niña de Antequera dejaba la interrogante pendiente de aclaración para Mayo, mes de las flores, mes de María por excelencia, ¡Con flores a Maria, que Madre nuestra es…; y así hasta el infinito. Ilusiones y anhelos filiales en vías de extinción, por obra y gracia de una ministra de esta progresía ilustrada que intenta regir nuestras vidas como si fuéramos un hatajo de blancas y dulces borreguitas, como aquella de Norit. ¿Recuerdan? Todo ello me venía a mientes la mañana del domingo día 17, cuando mi nieta Inmaculada ¡Sin mácula! “Cómo una blanca paloma, más bonita que un Jazmín caminaba hacia la Iglesia… [¡Ay Juanito Valderrama!] de la mano de su madre; donde rodeada de los suyos, familia y amigos, iba a tomar su Primera Comunión, risueña, blanca y pura paloma; feliz expresión del ánima cuando en el seno de la familia se aspiran principios morales y éticos. Pero ella no iba sola, también otros compañeros de colegio, con sus familiares y amigos, se encaminaban con idéntico fin; y esa es la satisfacción que ante tanto descreimiento, cierto sector de la sociedad experimenta convencida de que, a fin de cuentas la realidad se terminará imponiendo sobre este invasor sarampión, que por obra y gracia de una ministra innecesaria, puesto que Igual-da, nos incordia inmisericorde, no sé si con ánimo de, cumpliendo órdenes superiores, distraernos de la triste realidad por la que atraviesa nuestra España o que, de verdad, en su fuero interno está convencida de la monstruosidad que pretende legalizar: el aborto. Crimen abyecto, sin más. Contra viento y marea y respaldada por su jefe de filas, esta señorita, que tiene la desgracia de no ser madre ni, por supuesto saber lo que ello significa, en contra de la opinión de ginecólogos, microbiólogos y genetistas expertos; y sin que se le mueva un solo músculo de la cara no duda en afirmar que un feto de 13 semanas, pese a tratarse de un ser vivo no se le puede considerar un ser humano, ya que según ella “eso no tiene ninguna base científica”. Y uno se pregunta ¿qué más base necesita, aparte la de haber sido concebido por seres humanos? Y aquí, corroborando la oportuna viñeta de Montoro en La Razón del pasado día 20, cabe la pregunta a la docta ministra ¿y con 13 semanas y un día? Curioso encuadre al respecto, dentro de un seno materno, que en su primer recuadro -13 semanas-, aparece una maceta con una rosa roja, eso sí, y en el segundo, 13 semanas y un día, y ya la maceta convertida en un desarrollado bebé ¿Milagro? ¿Ahora sí? Y uno en su ignorancia, se dice ¡pero quién se ha creído ésta señorita que es! aparte una irresponsable que la descalifica automáticamente para ocupar cargo público alguno. Tampoco ha dudado en tachar de demagógicas las explicaciones dadas por los catedráticos Jouvé de la Barreda y Nombela, cuando personalmente le fueron desgranando las claves de la vida humana en sus distintas fases, partiendo del momento mismo de su concepción, a los cuales no dudó en interrumpir para manifestarles: “Que para ella la vida humana no tiene ningún valor hasta el nacimiento”. En qué base científica se apoya para afirmar que antes de nacer no se es ser humano si está concebido por dos seres humanos, y además afirmar que no existe base científica. ¿Está en condiciones de poderlo demostrar? Mientras otro compañero de gabinete, el profesor Gabilondo, se escuda tras su problema pues “es metafísico” [Metafísico estáis…], y es por ello “que necesitaría de un buen rato para decidir qué es un ser humano”. Pobre. Hasta cuando hemos de aguantar a ésta fauna política, que no conformes con despreciar cuanto ignoran nos tratan de convertir a los demás en cómplices de su osadía; que incapaces a su vez, de considerar sentimientos ajenos intentan también hacer escarnio de ellos alegando que “eso es algo que al Gobierno no le compete.” En su línea, y en limpio salto de garrocha, un craso desprecio ignaro les lleva a olvidarse que es precisamente de “esos sentimientos”, de donde proviene el “maná” que les sustenta a ellos. ¡Cría Cuervos… y luego los mantienes!
DECÍAMOS AYER... A ver, ¿quién es el valiente?
21/05/2009
RESULTA extrañamente significativo, cuando de dimisiones se trata, que éstas nunca repercutan en las personas realmente responsables del posible desafuero, sino del personaje elegido para desempeñar un cargo para el cual hasta cabe la posibilidad de que no esté siquiera capacitado. Pero esa es otra cuestión. La de ahora es a propósito del reciente cese del personaje, de los Reyes, creo que es su apellido; responsable de la sección de Deportes de Televisión Española, como consecuencia de lo sucedido en la retransmisión de la final de la Copa del Rey desde el estadio de Mestalla, en Valencia. No presencié los prolegómenos del inicio, y es por ello que ignoraba lo sucedido cuando ante el Rey, a los acordes del Himno Nacional, los hinchas catalanes y vascos si no todos casi todos, prorrumpieron en silbidos y protestas. Si que me sorprendió, sin embargo, cuando en el descanso del partido la cadena dijo que transmitía dicho acto ya que “por dificultades técnicas” o algo así, antes no lo pudieron realizar. Después, la realidad fue otra bien distinta. Resulta que con el fin de evitar el bochornoso espectáculo que, por cierto, ya con anterioridad se tenían noticias de que iba a suceder; el responsable de esa sección del Ente, por cuenta propia o ajena, se supone que daría las órdenes oportunas para que se nos ocultara a todos los españoles lo que tenemos derecho a conocer: el desarraigo de dos regiones de España. Menos mal, que en su lugar los teleespectadores tuvieron ocasión de “ver el ambiente” en la plaza de Canaletas y en San Mamés, que maldita la gracia. Digo yo. Ante la realidad de los hechos surgen varias preguntas, la primera ¿qué hacían allí dos equipos cuyas aficiones, motu proprio o inducidas, protestando ante la realidad de un objetivo previamente aceptado como es el título, en este caso de campeón de la Copa del Rey de España, como después en el caso de los catalanes, de campeones de la Liga de Fútbol de España? La segunda, si, como es notorio, ya que de antemano se sabía lo que ambas aficiones estaban tramando, ¿porqué por parte de las autoridades correspondientes, no se tomaron las medidas adecuadas para evitar el bochornoso espectáculo? Tercera, ¿tienen directa responsabilidad dichas autoridades, y si es así; para cuando su dimisión? Cuarta, las directivas de ambos clubes son conscientes de que uno y otro equipo están disputando competiciones dentro de territorio español, y que ello les obliga a ser respetuosos con las normas establecidas, y por tanto; ¿saben que están obligadas a inculcar a sus aficionados el debido respecto y acatamiento a unas normas de obligado cumplimiento para todos, y que el que no esté de acuerdo pierde la oportunidad de quedarse en su casa? Cualquier cosa antes que incordiar y ofender gratuitamente, no ya al Jefe de un Estado soberano sino a todo un pueblo. Quinta; ¿para cuando la depuración de responsabilidades para aquél que nominó responsable de un departamento público, a la persona inadecuada? Y sexta, ¿a ver quién es el valiente capaz de asumir su responsabilidad? Fórmula idónea a través de la cual en España se puede iniciar una etapa en que la dimisión sea la consecuencia del error; por ínfimo que sea. Porque, y aquí no caben justificaciones, cuando se trata de asuntos públicos se supone que las responsabilidades se deben asumir, si es necesario en cadena, solución muy saludable para los gobernantes que así tienen oportunidad de demostrar su honestidad; fundamentalmente, porque aparte dirigir los destinos de una gran nación lo hacen con dinero público. Y con el dinero no se debe jugar, que está muy caro. Y ya, para terminar, y aprovechando que el Guadiana nace, desaparece y vuelve a aparecer en La Mancha, es decir, conocida la pena impuesta a los militares del Ejército español, General Navarro, Comandante Ramírez y Capitán Sáez, “por aquello del Yak-42”, es el momento adecuado para que don Federico Trillo superior jerárquico de ellos entonces, enseñe a la progresía el significado del transitivo Dimitir. Cuanto antes, mejor. al_hanbor@yahoo.es
DECÍAMOS AYER...Los dos Antonios
20/05/2009
ENÍA referencias de ella. Sabía de su apertura, pero hasta hace unos días con motivo de una visita al Hospital General no tuve oportunidad de conocerla. Fue en compañía de una hija mía cuando aproveché para degustar en ella un buen café. Me refiero a la espléndida cafetería aledaña a dicho centro hospitalario; lugar donde parece que también ofrecen excelentes menús. Tiempo habrá de comprobarlo, pero no es éste el motivo de mi comentario. Aún cuando desde el exterior ya se aprecia su amplitud, una vez en el interior no dejó de sorprenderme su extensión -amplia y cómoda-. La completa barra facilita el eficiente servicio; un valor añadido para el goce de sus clientes. Pero a lo que iba. Fue después, mientras la espera del servicio, cuando observé que en el frontis de la misma aparece gran cantidad de reproducciones fotográficas. En ese momento hallé respuesta a una interrogante que ya antes de su apertura me había formulado, cuando con motivo de una anterior visita al centro, todavía sin inaugurar, aparecía grabado en la pared del edificio su nombre: ANTONIOS, sencillamente. Con la Ese que lo pluraliza completando el título -no separada del resto de letras por signo alguno-; costumbre muy habitual en estos tiempos tan dados a lo exótico, aún cuando una vez dentro de alguno de estos locales el exotismo brille por su ausencia. Pensé que era la compilación de varios socios así llamados. Pero, naturalmente, ha sido ahora cuando a la vista de esas fotografías, he llegado a deducir sin preguntar, el motivo de tal nombre. Elegante forma, la de este establecimiento, de rendir pleitesía si no a todos sí a una gran parte de los Antonios célebres, en sus distintas facetas, en el mundo habidos: Antonio Bienvenida, Antonio Molina, Antonio González Flores, Antonio Machín, Anthony Perkins, Anthony Mann… No reparé en la totalidad de la exposición, pues la corta estancia no permitía el detallado repaso; ocasión habrá para una nueva visita, y será entonces cuando tendré oportunidad de comprobar si, efectivamente, están todos los que son. De momento queda la duda, porque ya lo digo, mi estancia fue breve, pero me dio la impresión que en la amplia exposición faltan los rostros de dos Antonios por antonomasia. Dos Antonios, que en vida fueron junto a otros compañeros de profesión, no llamados Antonio, la flor y nata [-con su miaja de guasa, cómo no-] de la hostelería capitalina. Pero como de Antonios se trata, considero que la presencia de ambos en este original epistolario de la fama resultaría justa, habida cuenta de su buen hacer tanto profesional como humano. Quedo pendiente de una nueva visita. Será entonces cuando trataré de comprobar si mi inicial apreciación fue errónea, y sí aparecen; que, efectivamente, sus compañeros de profesión a la hora del homenaje no se olvidaron de Antonio Delgado Mena “La Campana”, ni de Antonio Aguilera García “Los Faroles”, dos profesionales hosteleros cuya personalidad perfectamente definida les dio ocasión, al aportar su propia experiencia, de ser un importante activo para la evolución y enriquecimiento de la hostelería ciudadrealeña. Un referente, por tanto, a cuyo través se hace justicia a la pequeña historia local, forjada día a día desde el heroico momento aquél, en que las carencias eran suplidas por el buen hacer de aquellos pioneros; faro y guía de la actual generación. Una generación, que al recoger el testigo supo interpretar fielmente el mensaje, y a través de él situar a la antigua “capitaleja” en el espléndido momento actual. al_hanbor@yahoo.es
DECÍAMOS AYER... Entre el polvo del camino y la nada
04/05/2009
SEVILLA tuvo que ser, con su lunita plateada, testigo de nuestro amor... Dice la vieja copla. Y Sevilla, la cuna de Fernando III El Santo, de Baltasar de Alcázar, de San Isidoro, de Velázquez, de Murillo, de Lope de Rueda o Juan de Herrera; de Juan Belmonte; de La Pastora, del Gallo, de Pastora Pavón, del Pinto, de Antonio; también de Los Morancos, de Farruquito y, cómo no, de doña Pilar Bardem -gloriosa actriz de innumerables méritos; entre otros el de ser parte activa del elenco “de la ceja”-, que allí vino al mundo; sin rubor alguno, a la vez que ignora al autor de la bonita copla, observa estupefacta la infructuosa búsqueda de un cadáver perdido una negra noche entre el viejo Tertis de los tartessos, y un inmundo estercolero, dicen.
Y Sevilla, la capital de la Bética, la del Archivo de Indias; con su Giralda, su Real Maestranza de Caballería y su Torre del Oro testigos de la historia-, en su transcurrir, observa otros hechos también delictivos, tal que la desaparición de más de 100 kilos de cocaína de los calabozos de una Comisaría de Policía, sin que hasta el momento y a pesar del tiempo transcurrido, se tengan noticias de ellos ni del responsable de tamaña desidia. Una desidia que supuso la excarcelación, siempre según se dice, de los traficantes por falta de pruebas.
Mientras, en el colmo de los despropósitos y para que no falte “de ná”, las autoridades locales se entretienen en borrar del nomenclátor callejero el nombre del General Merry, ilustre soldado del Ejército español -de cuando Cuba-, que alguna relación tuvo con la ciudad, para en su lugar imponer el evocador nombre de la señora Bardem cuyos méritos descritos, quizá se incentiven por aquel accidente siempre relativo cuando se trata de cosas de vida o muerte.
Y entre tanto descoloque, la designación del nuevo presidente de la Junta de Andalucía que provoca la deserción de Rosa Aguilar, alcaldesa de Córdoba la Sultana, activa comunista que no ha dudado ni un minuto en abandonar la palabra dada a su pueblo; mucho menos todavía a su ideal político, y se ha lanzado a la búsqueda de “nuevos ideales” quizá más prometedores para su particular proyección siguiendo estelas de viejos compañeros, léase López Garrido, Cristina Almeida...
Mientras una toga ilustre, cuyo propietario dijo un día que no titubearía en mezclarla con el polvo del camino; que en el momento cumbre de la verdad tampoco a dudado en “matizar” sus anteriores acusaciones a la Policía, para dar por “definitivamente zanjada la polémica”. Profundo respeto y admiración, por tanto, por todas las Fuerzas de Seguridad del Estado y, cómo no, la consideración del “hecho puntual” de lo que don Alfredo Pérez Rubalcaba no ha dudado en calificar como “un error de interpretación”; y sentimiento profundo por el molestar causado, con la aclaración consiguiente pues: “Es la ley la que le obliga a informar a la opinión pública de los acontecimientos que se produzcan en el ámbito de sus competencias”. Unas competencias que de aquí en adelante se propone limitar, reduciendo las mismas con menos “apariciones mediáticas”. Esperemos que de su callada actitud se deriven ostensibles mejoras, y que de ellas el pueblo llano pueda sentir la sensación de estar en buenas manos.
Y mientras los ciudadanos de a pie, entre el paro y la nada [-galgos o podencos-], pendientes de unas noticias que no llegan y que por boca de la vicepresidenta segunda tardarán en llegar, pues han decidido nuestros gobernantes no informarnos con nuevos augurios, en el convencimiento de que están trabajando en la búsqueda del buen camino. Pues menos mal, esperemos que así suceda; ya que con su hallazgo cabe la esperanza de que lleguemos a buen pueblo algún día.
al_hanbor@yahoo.es
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