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UEBLO ancho y bajo, de riguroso nivel, que apenas es leve espuma sobre el llano sin concesiones”, es la definición que nuestro García Pavón hacía de Tomelloso cuando mediaba el pasado siglo.
Una definición que en la actualidad puede producir sensación de irrealidad, consecuencia quizá de su realidad actual en lo que a edificaciones se refiere. Es cierto que aquel ‘riguroso nivel’ desde la distancia continúa produciendo la impresión de una rigidez lineal; pero al adentrarnos en él comprobamos que en su lógica evolución, se nota que ya nada es igual que pudo serlo ayer.
Cuando ya mayores, al añorar tiempos pasados, no tenemos en cuenta que entonces si poco o nada había a partir de ahí dábamos rienda suelta a nuestros anhelos; y, contando únicamente con nuestras propias fuerzas, lo conseguido podía considerarse un éxito comunal; y es por ello que su actual realidad enlaza con aquellos “momentos decisivos” que el ilustre paisano anhelaba para el pueblo púber de mediados del pasado siglo.
Cierto es que sobre la base de sus peculiares raíces, la evolución de nuestro pueblo se consigue a través del esfuerzo mancomunado de toda una sociedad empeñada en sacarlo de su ostracismo. El resultado, sorprendente, posiblemente a comienzos del pasado siglo pudiera parecer pura utopía ya que comenzaba su andadura con un censo de población próxima a los 14.000 habitantes y lo finalizaba superando los 30.000. Feliz realidad exponente de una fortaleza interior que dice mucho y bien de la capacidad de esfuerzo y lucha de una raza, que a través del esfuerzo cotidiano ha sido capaz de convertir en realidad algo que, muy posiblemente, nuestros ancestros nunca llegaron a imaginar.
Pero siendo mucho lo conseguido cabe esperar que ello no pueda ser considerado como “objetivo cumplido”; mas bien un suma y sigue que en el reencuentro con nuestros orígenes, nuestra joven historia se enriquezca con halagüeñas perspectivas que serían, en definitiva, la continuación de aquel tiempo heroico en cierto modo, donde brillaron con luz propia aquel inolvidable Obrero, que tanto amó a su pueblo, Paco García Pavón y Paco Adrados; Carretero y López Torres, los viejos maestros del pincel; Juan Torres Grueso, Eladio Cabañero o Félix Grande; los hermanos López Martínez [José y Ángel], Antonio López García, espléndida realidad actual; precursores todos ellos de jóvenes valores muchos de ellos perfectamente consolidados hoy día. Ellos son garantía de una feliz continuidad a la vez que confirmación de un tiempo en que, aparte cepas y vino existieron otras inquietudes que perfectamente encauzadas permitieron situar a este Gigante joven que un día glosara Enrique Monsalve Almodóvar, a niveles insospechados.
Experiencia rica en vivencias que nos sirvieron de guía a todos para curtirnos de cara a un futuro en principio incierto pero que, sin embargo, sirvió de base para dar forma a nuestra propia razón de ser; la misma que años después hacía exclamar entusiasmado al sureño Julián Márquez Rodríguez: Quédate en esta tierra, caminante... / ¡Piénsatelo! No sigas adelante / sin descubrir lo que llevamos dentro... / Amor tendrás si con amor acudes... / Quédate con nosotros, no lo dudes; ¡La Mancha es buen lugar para el encuentro!
Es de desear que las nuevas generaciones de nuestro pueblo consigan calar a fondo en nuestra idiosincrasia, en la seguridad que si lo hacen con fuerza como dice nuestro Juan Torres Grueso, hallaran siempre esa rama nueva que es garantía de continuidad y así, al profundizar un poco más en nuestra pequeña historia, aprenderán a amar más si cabe a este joven gigante en constante evolución.
Juan Manuel RODRÍGUEZ MIRA
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ABÉIS perdido todo el contacto con la calle”. Dice César Gómez Benayas en su Carta abierta a María Dolores de Cospedal del pasado día 27 de Enero, en su condición de presidenta del Partido Popular en Castilla-La Mancha.
El detenido estudio de este antiguo político popular, consecuencia de su cariño por un proyecto acariciado ya de antiguo en la región como era conseguir el triunfo electoral que ahora, después de tantos años se ha convertido en realidad, lleva al señor Gómez Benayas a remontarse hasta el año 95 del pasado siglo, cuando habiendo ganado el Partido Popular “casi todo” en Castilla-La Mancha cuatro años después, a excepción de Toledo que conservó el Ayuntamiento y la Diputación, se volvió a perder lo conseguido en el resto de la región; y todo, según este viejo político, por ese “atracón de moqueta” que, al considerarse los mejores del mundo, llevó a los populares a encerrase en los despachos para resolver desde allí los problemas.
Pero se olvidaron de un pequeño detalle: la gente y sus problemas. Un error que, naturalmente, pasó la correspondiente factura. Un error del cual previene a la actual triunfadora, a fin de que no vuelva a reincidir en lo mismo de antaño.
Y le recuerda, que desde que tomó posesión como Presidenta de la región, ella y su gobierno se han quejado mucho de la herencia recibida, cosa lógica, pero que ya está bien de que “tal herencia” sea el estribillo de todas las intervenciones; una impresión bastante deficiente si no va acompañada de realidades tangibles, señal inequívoca de una claridad de ideas capaces de ilusionar a la gente, circunstancia hasta ahora bastante cuestionada en tanto que sus consejeros en lugar de actuar en consonancia con la triste realidad actual de la región, parece que su única preocupación sea la de rellenar espacios en los medios de comunicación.
Y le preocupa, lógicamente, esa aparente ausencia de ideas, proyectos, objetivos; imaginación, en fin, capaces de ilusionar a una región sacudida con gran rigor por esta marea que asola la nave del Estado pero que, en nuestro caso, reviste caracteres dramáticos que conviene erradicar ya mismo sin delegar en personas del entorno; la mayoría “buenos nadadores” únicamente preocupados por su supervivencia, cosa perfectamente comprensible cuando se milita en un partido cuya característica es “el buen trato” que da a las personas comprometidas.
Al respecto, recuerdo una carta que preparé a la Sra. De Cospedal en Diciembre de 2009, la cual nunca le envié, que en consonancia con la opinión del señor Benayas, le venía a decir de acuerdo con su propósito inicial, que antes de trasladar proyectos la sociedad, efectivamente, era necesario organizar “la casa propia” -que buena falta le hacía, decía yo-; y teniendo en cuenta su inteligencia, me permitía aconsejarle no se dejara llevar de informes de aquellas viejas reliquias, que ya habría olfateado pensaba yo, cuyo objetivo era medrar; políticos caducos cuya resistencia a abandonar el sillón les llevaba hasta la defenestración de jóvenes valores que podían hacer mucho y bien por el partido. Algunos de estos ya lo demostraron en cargos de responsabilidad y si embargo nunca terminaron de encajar debido a que se les obstruía el paso con la ignorancia o lo que sería peor, la aquiescencia de Madrid.
En aquellas manos estaba el futuro, era la imagen de una política de alto nivel, pero no; la imagen actual es de distancia, más interesada en lo que se pueda “cocer en Madrid”, dice el señor Gómez Benayas, que lo que “se cuece en Castilla-La Mancha”. Y eso puede que sea bueno para Madrid pero nefasto para Castilla-La Mancha, digo yo.
Juan Manuel RODRÍGUEZ MIRA al_hanbor@yahoo.es
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RA otro tiempo. Ya lejano. Tiempo azaroso y sin embargo alegre para una juventud que sin apenas apercibirse, después de ser testigo de un enfrentamiento cainita se iba a convertir en protagonista necesario del resurgir patrio, completamente arrasado como consecuencia de aquella guerra de triste recuerdo.
Navidad de 1943, Año nuevo y… Reyes, culmen final a unos días de regocijo y buenos deseos de felicidad y paz, en los que aquella juventud carente de tantas cosas miraba extasiada la llegada de los Magos de Oriente. Ilusión ante la noche mágica, plena de unas perspectivas que con la llegada del nuevo día quedarían desvanecidas ante la prosaica realidad de una deliciosa torta de azúcar y una onza de chocolate para el desayuno; o a lo más un reluciente caballo de cartón o un rudimentario patinete. Pero aquel año fue distinto.
Integrado dentro de un nutrido grupo en la sección juvenil de la Cruz Roja Española, en su Asamblea local de Tomelloso, aquel 6 de Enero expresamente citados para compartir un desayuno de hermandad cuando en una vez finalizado fuimos sorprendidos con la entrega de unos bolsos dentro de los cuales, aparte una carta de felicitación del Presidente local, aparecía envuelto en celofán un precioso coche de plomo de color gris, otra bolsa con una docena de bolas de cristal, de colores, ahora les llaman canicas y… un libro. Lecturas de Oro era su título.
Naturalmente, el primer impacto fue aquel coche. Él y las coloridas canicas acapararon mi atención durante el resto del día. Pasaron varios días hasta que comencé .la lectura de aquel libro cuyo sorprendente título me intrigó, pese a todo. Poco a poco me fui adentrando en aquellas historias plenas de moralidad; moralejas que mi mente infantil iba asimilando de forma sorprendente, en especial aquella del desgraciado hijo del librepensador o la del humilde Juan que perdida la familia toda, luego de una azarosa vida de trabajo y lucha y no teniendo otra cosa que ofrecer al Todopoderoso, es la existencia propia la que le ofrece en su expresión suprema: [Señor aquí está Juan].
Sin embargo, el relato que quedó grabado de forma indeleble en mi mente fue el de aquel rey castellano que al regreso victorioso de una batalla acompañado de sus huestes, se tropieza en mitad del camino con un humilde labrador que al regreso de su jornada de trabajo se le había venido al suelo una rueda del carro, en vano intento de acoplarla para continuar su camino.
Sin dudarlo un momento, echando pie a tierra ordeno a varios de sus soldados que ayudaran al labriego, siendo su hombro el primero para ayudar a levantar el carro mientras otros acoplaban la rueda. Después ordenó a sus soldados que dieran escolta al labrador hasta que llegara a su pueblo a cuya entrada, echando de nuevo pie a tierra antes de despedirse de él le ofreció unas monedas y le deseó feliz descanso. Pasado el tiempo el libro desapareció, nunca más he vuelto a verlo, ya mayor lo he buscado por Librerías de viejo y… nada; pero aquellos textos me han acompañado durante mi ya larga existencia.
Ignoro si aquella sección juvenil de la eterna Cruz Roja continúa activa o desapareció, pero aquellas moralejas permanecen grabadas en mí de manera indeleble; renovadas de forma continuada cuando me llegan noticias de la actitud de esta, por tantas razones, noble entidad que en perfecta sincronía con sus postulados reacciona ante las grandes catástrofes de la humanidad con total entrega, pienso que ha valido la pena pasados setenta años, haberlos vivido para confirmar que aquella moraleja continúa vigente, sin alardes; que es como se conquistan reinos.
Juan Manuel RODRÍGUEZ MIRA al_hanbor@yahoo.es
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UANDO el desmemoriado señor Martín, don Jesús, alcalde-presidente progresista de Valdepeñas, cuando todavía era aspirante al Senado por la provincia de Ciudad Real, en un mitin celebrado en Alcázar de San Juan dijo aquello de que. <<En cinco meses Cospedal había destruido 15.000 empleos en Castilla-La Mancha>>, posiblemente su memoria sufrió un pequeño lapsus; es decir, que no anduvo muy fino precisamente en ese momento.
Porque, es posible, que tales empleos, que nada tienen que ver con los 217.000 parados, muchos de estos de larga duración que tenemos en la región, de los que nada dijo; y mucho menos de lo ruina que nos ha legado los treinta años de hegemonía progresista, sean empleos en la mayoría de los casos estómagos agradecidos, cuya utilidad, tal que la del Defensor del Pueblo, está por demostrar. Gastos superfluos, excesivos e inútiles cuyas consecuencias hemos de sufrir los ciudadanos de a pie.
Y lo malo no es que lo dijera, sino que además saliera de rositas en su disertación. Es decir, que ninguno de los asistentes a dicho mitin, de cuyo convencimiento político no dudo y mucho menos de su buena fe, fuera capaz de levantarse y decirle a este buen hombre que hay cosas que para decirlas hay que tener muy buena memoria, pues de lo contrario se corre el riesgo de caer en el ridículo; y eso es malo, sobre todo para un personaje que aspira a ocupar un puesto nada menos que en la Cámara Alta. Una ocupación que según el sentir popular, los ocupantes deben ser ateos, pues, se afirma que “viven mejor que Dios”.
Bueno sería que para empezar hubiera comenzado entonando un obligado mea culpa solidario, pues forma parte de un partido político que a lo largo de treinta años de hegemonía en nuestra región, a la hora de rendir cuentas aquellas del Gran Capitán resultan puro chascarrillo comparadas con éstas. Una región con un índice de paro superior a la media, que ya es decir, una deuda impresionante -167.000 facturas “olvidadas”, sin pagar-, y de lo único que se acuerda es de la oficina del Defensor del pueblo, de los CAISS -que a lo mejor resultan excesivos para nuestras posibilidades- que han cerrado, o la reducción de parte de la plantilla del IVICAM; y para los “curritos de a pie”, esos parados de larga duración que a lo mejor ya ni perciben ni el paro, o de los que su jubilación no les llega para terminar el mes, ni un sólo recuerdo.
Por lo demás, cuando pide explicaciones a la nueva Junta de Comunidades sobre Educación, Sanidad y Servicios Sociales, aparte copiar la táctica de su candidato nacional señor Barreda, debiera ser un poquito más ecuánime a la vista de los nefastos resultados heredados de la anterior Junta felizmente saliente, está recurriendo al pataleo por una restructuración imprescindible, si de lo que se trata es de sacar a la región de un marasmo impresionante, feo detalle por tanto que poco dice 10/12/2011en favor de este personaje que, imagino, como alcalde lo habrá hecho muy bien en su pueblo, ya que ha salido reelegido, pero que en este caso su extemporáneo alarde demagógico, deja bastante en entredicho la lucidez que se le supone.
. Juan Manuel RODRÍGUEZ MIRA al_hanbor@yahoo.es
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L pasado día 7 de Noviembre era la fecha prevista para su puesta de largo, esto es; que previamente autorizado por el Ministerio de Sanidad, apareciera para su dispensa en todas las Oficina de Farmacia de España el nuevo fármaco [dabigatran] que viene a sustituir a la warfarina [Sintrom}. Nuevo fármaco para su aplicación en principio a una parte de esos 650.000 pacientes cardiovasculares que hasta ahora y a lo largo de los últimos cincuenta años han venido sometiéndose al periódico control del viejo Sintrom, el cual parece ser que continuará vigente para aquellos pacientes que a juicio médico deban continuar con los controles periódicos, tal como hasta ahora se viene realizando con carácter general.
El nuevo activo, dabigatran etexilato, comercializado ya como Pradaxa en algunos países europeos desde 2008, [Pradax en Canadá], es un anticoagulante inhibidor directo de la trombina, que después de ser estudiado por diversas instituciones científicas éstas han llegado a la conclusión de que en muchos casos puede sustituir a la warfarina como anticoagulante preferente. Su administración es por vía oral.
Previsor del ictus [infarto cerebral], casos de fibrilación auricular [arritmias del corazón]; aparte otras patologías cardiacas cuya investigación continúa en marcha, susceptibles por tanto de su posible aplicación. Se dice del producto que reúne todas las cualidades garantistas en relación con la warfarina la cual, según se comenta ahora, no garantizaba su efectividad en la totalidad de los casos.
Es decir, se ha conseguido el pleno éxito de un preparado que garantiza al 100% un tratamiento que hasta ahora resultaba ciertamente delicado; pero a continuación surge la parte negativa, la cual tiene directa relación con la actual crisis económica: su elevado costo. Se dice que mientras el Sintrom cuesta del orden de 3 euros la cajita, el nuevo fármaco puede alcanzar los 63, se supone que el tratamiento mensual por paciente.
En opinión del doctor Vicente Bertomeu, Jefe del equipo de cardiología del Hospital Universitario de San Juan de Alicante, recién elegido presidente de la Sociedad Española de Cardiología, que la posible diferencia se espera que a la larga quede reducida.
De todas formas, hay que tener presente acerca del tratamiento actual aparte el bajo costo del producto, si se valora el tiempo de atención al paciente que se evita, consultas y controles mensuales, más el valor del aparato controlador llamado “Coagu-Cheq” -por cierto, bastante reducida su presencia en los establecimientos correspondientes: centros de salud y hospitale- más los accesorios, que no precisa el dabigatran, cuyo valor se debe considerar habida cuenta de su elevado coste, que ya de principio la posible diferencia se reduce considerablemente.
Si a ello se le añade el imprevisible riesgo, ese momento en que la sangre queda fuera del rango establecido en principio por la ciencia; o la eventualidad del accidente, cabe pensar que la llegada del nuevo fármaco aporta más ventajas que inconvenientes sobre el viejo Sintrom, habida cuenta que no precisa de más control que la simple dosificación inicial.
Una circunstancia favorable que superando valores de índole económica, se debe tener presente a la hora de su aplicación si de lo que se trata es de evitar ese tipo de pérdidas cuyo valor es siempre incalculable. Vidas humanas por lo general de personas mayores en principio, pero sin olvidar que el problema no es exclusivo de ellas, también existen personas jóvenes que por una u otra circunstancia también están sometidas a su la misma circunstancia..
Juan Manuel RODRIGUEZ MIRA al_hanbor@yahoo.es
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ENGO por norma no leer ninguno de esos mensajes electoreros que en vísperas de las elecciones, todos los partidos políticos nos suelen ofrecer generosamente plenos, eso si, del inmenso buenismo de sus cabezas de lista. Sin embargo, en este caso, antes de destinar al mismo lugar que el de su compañero de partido y cabeza de lista nacional, he querido dar un repaso a este panfleto publicitario a fin de darme una idea exacta de la capacidad de reacción del personaje después del gran descalabro sufrido en las pasadas elecciones regionales, después de casi treinta años de hegemonía en la finca.
Como ya digo, la otra, el de su correligionario y aspirante nacional, sin leer fue directamente a la trituradora de papel junto el resto de papeles adjuntos. Nada de lo que provenga del personaje me interesa, de forma especial a partir de su inicua actitud a propósito de los luctuosos sucesos de aquel 11 de Marzo hasta el mismo día de “reflexión”, previo a aquel 14 de lamentable memoria. Para mí este personaje como hombre público deja bastante que desear. Es por ello que nada de lo que diga o escriba, para mí carece de interés. Lo ignoro. Sencillamente.
En cuando a la segunda carta, la del personaje que continuador de la obra emprendida en la región va para treinta años, a la hora de rendir cuentas éstas aparecen bastante desequilibradas, pese a sus afirmaciones del deber cumplido. Su proclamado afán por superar ese retraso histórico de la región, aparte sus palabras, la triste realidad nos dice que tanto avance y progreso para la región ha supuesto lisa y llanamente un desastre económico de tal magnitud, que dudo mucho podamos salir de él por nuestro propio esfuerzo. Sobre la teoría de unos “años duros”, el señor Barreda Fontes, don José María, rechaza la responsabilidad propia y está dispuesto a “aguantar las duras y las más duras” y en lugar de admitir tanta ineficacia hace una defensa a ultranza de su tranquilidad de conciencia por el deber cumplido.
Habla de mejoras hospitalarias en la provincia, pero no explica el acierto o no de algún que otro Hospital, cuyas distancias intermedias oscilan entre los 30/40 kilómetros, y su consecuencia; unos desembolsos suntuosos, con servicios a la última y habitaciones para dos camas ocupadas únicamente por una, y la mayor parte de los días más de la mitad de habitaciones vacías Es decir, un derroche económico que quizá dotando a los Centros de Salud de los servicios adecuados, en algún que otro caso pudieran haberse evitado, ya que mientras los hospitales hacen frente a sus múltiples necesidades los segundos carecen de un servicio de Urgencias adecuado a las 24 horas para evitar que el médico de familia durante la consulta tenga que abandonar ésta cuando tenga que atender una urgencia. Pongo por caso.
Nada dice, sin embargo, de los más de 200.000 parados de la región y mucho menos de esas deudas pendientes con ayuntamientos, farmacias, transportes y algún servicio social, tal que esa Ayuda de 300 euros a los pensionistas no contributivos, todavía pendiente de recibir la correspondiente al primer semestre, insignificante si se quiere, pero de importancia vital para este sector en cierto modo desfavorecido
Orgulloso de su contribución al nacimiento de la Universidad regional, no tiene inconveniente, si embargo, en rehuirla faltando así a su promesa de reintegrarse a ella una vez finalizado su periplo político con tan espectaculares resultados. No ha sido así, y lejos de reforzar su integridad prefiere recuperar el confortable sillón ocupado anteriormente pot su cónyuge en la Carrera de San Jerónimo, próximo a su vivienda madrileña, para desde allí en eterna añoranza, mantener enhiesto “su amor por su región”. Al menos por otra legislatura, aunque sea sin coche oficial. Al menos le pagaremos el taxi.
Juan Manuel RODRÍGUEZ MIRA
al_hanbor@yahoo.es
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ILANDO fino, se puede considerar que tanto lo uno como lo otro vienen a ser la misma cosa. El primero, según define el María Moliner, viene a ser ese escenario donde personas o cosas en total desorden llegan hasta armar un barullo, una barahúnda, una confusión, un jaleo; un desorden, en definitiva. Todo, como consecuencia de una falta de coordinación [ideas].Y el segundo es ese sonido inarmónico, donde cualquier conversación o comentario es motivo de controversia, la cual da lugar a hacer, meter, mover, producir o provocar ese ruido a veces ensordecedor, capaz de llevarnos hasta el delirio, incluso de grandeza..
Ligeras diferencias que pueden llegar a identificarse entre sí pero que, sin embargo, juntos pero no revueltos, en determinados casos varían según la intención que se quiera dar al contenido. Así, por ejemplo, cuando fray Luis de León, en su decidido elogio de la vida sencilla, motivo principal de toda su obra, dice en su oda “Vida retirada”: ¡Qué descansada vida / la del que huye del mundanal ruido, / y sigue la escondida / senda por donde han ido / los pocos sabios que en el mundo han sido! nos está invitando al retiro espiritual -lejos del mundanal ruido-, para a su través introducirnos en la meditación que nos lleve a esa vida sencilla, aludida multitud de veces por el vate a través de toda su obra poética.
Una reflexión que me lleva directamente a esa “nostalgia de la tierra”, que en elogio del profesor amigo octogenario que aprovechando su descanso se desplaza hasta su tierra gallega para allí, en la heredad familiar, olvidado del “mundanal ruido”, utilizar todas las horas del día para dedicarse al laboreo de la tierra que heredó de sus mayores, el periodista y escritor Juan Manuel de Prada nos ensalza el apego del hombre hacia la madre tierra, luego de haber disfrutado las mieles del éxito profesional.
Hombres de acción, dice el Sr. de Prada, que en cualquier actividad artística, filosofal o literaria que después de hacer “las burradas más variopintas” -desde “traficar con armas a batallar contra el turco,” dice-, su juvenil ardor guerrero, tal que Chateaubriand, devino cuando la madurez en la intriga política para después ya en la senectud, dedicar su tiempo a plantar árboles en su finca de Saint Malo, refutando así una vida plena de inquietudes, “que a la larga le llevarían a zambullirse en la realidad de las cosas ciertas de la tierra, pero con la mirada dirigida al cielo.”
Sendas escondidas que, otra vez aquella vida retirada, llevan al escritor hasta la sana envidia y su propósito de seguir el ejemplo del amigo profesor, pensando en un mañana próximo, si bien dejando en el aire la incógnita de ese mañana posiblemente incierto, y la cobardía consiguiente, se dice, al no ser capaz de convertirlo en realidad en el mismo instante.
Para finalizar, entre el bullicio y el ruido surge la interrogante ¿cual hubiera sido la reacción del colérico pero recto poeta, de vivir hoy, al observar el lapsus -cálami o linguae, tanto da-sufrido por el señor de Prada cuando en la evocación de la primera estrofa de su “Vida retirada” dice? Qué descansada vida / la del que huye del mundanal BULLICIO / y sigue la escondida senda por donde han ido / los pocos sabios que en el mundo han sido.
Pocos sí, pero selectos sabios que mientras el resto se abrasa miserablemente, con la insaciable sed del peligroso mando, dice el poeta al final de la misma oda: A la sombra tendido, / de yedra y lauro eterno coronado, / puesto el atento oído / al son dulce, acordado, / del plectro sabiamente meneado.
Juan Manuel RODRÍGUEZ MIRA al_hanbor@yahoo.es